Barniz de flúor
Se pinta sobre los dientes en menos de un minuto, sin ruido y sin anestesia. Las revisiones sistemáticas le atribuyen una reducción de caries en torno al 40 % — con intervalos amplios: es una medida útil, no un escudo. Se aplica de dos a cuatro veces al año según el riesgo de cada niño, y después no se come ni se bebe durante media hora. Un apunte de seguridad que casi nadie cuenta: los geles y colutorios fluorados no se usan en menores de seis años por el riesgo de tragarlos — el barniz, sí.


