Se rompió un trozo (el diente sigue en su sitio)
Enjuaga la boca con agua tibia y busca el fragmento. Guárdalo en leche, suero fisiológico o tu propia saliva — que no se seque. Frío por fuera de la mejilla si hay golpe, evita lo muy duro, frío o caliente, y llámanos: cuanto antes se valora, más sencillo suele ser el arreglo.


